Hacer más sostenible el sector pecuario requiere comprender detalladamente el origen y la magnitud de sus impactos.
GLEAM (Global Livestock Environmental Assessment Model) simula las fases clave de la producción animal como la dinámica de las cabañas y la gestión del estiércol y la producción y el procesamiento de piensos para las seis especies más relevantes: vacuno, búfalo, ovino, caprino, porcino y aves de corral.
El uso de metodologías de LCA en la evaluación de escenarios complejos, tales como la producción agrícola, se ha incrementado en los últimos años. Una fortaleza importante del LCA es la capacidad de realizar un análisis sistemático y exhaustivo del sistema. Permite la identificación de las cargas ambientales y los efectos potenciales de las intervenciones. Este último aspecto es esencial para detectar aquellas opciones que no harían más que desplazar los impactos a lo largo de la cadena.
Mayo 2015/ FAO.
http://www.fao.org/