La soja proyecta ingresos por USD 16 100 millones en la campaña 2023/24

28 de marzo de 2025 | Bolsa de Comercio de Rosario | Argentina www.bcr.com.ar

04-abr-2025 (ayer)

La campaña 2023/24 cierra con récord de exportaciones de aceite de soja.

Marzo llegó a su fin y, con él, concluyó la campaña comercial de soja 2023/24, dejando resultados destacados en materia de comercio internacional. A partir de los datos publicados por la agencia NABSA sobre embarques realizados durante este mes y programados para los próximos días, se estima que las exportaciones de subproductos de soja (harina y pellets de cáscara) alcancen las 2,40 millones de toneladas (Mt), el mejor registro para un mes de marzo desde las 2,42 Mt exportadas en la campaña 2019/20.

Así, las exportaciones totales de harina de soja del ciclo 2023/24 alcanzarían las 30,1 Mt, lo que representa una fuerte recuperación del 60 % respecto a la campaña anterior, severamente afectada por la histórica sequía. Con este desempeño, la campaña que finaliza se posiciona como la de mayor volumen de despachos externos de harina desde 2015/16 (30,98 Mt), y la tercera más alta en la historia, solo por detrás de aquella campaña y de la 2014/15, que mantiene el récord con 31,9 Mt.

Este notable resultado en el frente externo también se refleja en el aceite de soja. Según los datos de NABSA, las exportaciones del producto durante marzo sumarían poco más de 522 000 toneladas, lo que constituye el segundo mayor registro histórico para este mes, solo superado por las casi 560 000 toneladas exportadas en la campaña 2015/16.

Con estos números, la campaña 2023/24 podría marcar un récord histórico de exportaciones de aceite de soja en volumen, totalizando 6,38 Mt y superando por poco más de 70 000 toneladas la marca establecida en 2014/15. Comparado con el ciclo anterior, el incremento sería del 70 % interanual, y un 30 % por encima del promedio de las últimas cinco campañas.

Sumando a ello las exportaciones de 2023/24 de más de 4,5 Mt de poroto de soja sin procesar y 380 000 toneladas de biodiésel (ambos sin embarques significativos en marzo), el complejo soja generaría un ingreso bruto superior a los 19 200 millones de dólares para la economía argentina. Tras descontar el valor de las importaciones de soja, utilizadas para asegurar volumen y calidad proteica requeridos por los mercados internacionales, el ingreso neto de divisas generado por el complejo alcanzaría los 16 082,6 millones de dólares.

Con estos resultados, se estima que el carry de soja para el nuevo ciclo, que comenzó oficialmente el 1° de abril, se ubique en torno a las 7 millones de toneladas.

Según los datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) al 19 de marzo, las compras por parte de la industria y el sector exportador para la campaña 2023/24 totalizan 39,4 Mt, lo que representa un 79 % de la última cosecha. Este nivel de comercialización se encuentra 7 puntos porcentuales por debajo del promedio de los últimos cinco ciclos.

No obstante, gracias al aporte de las importaciones, el nivel de industrialización de la campaña alcanzaría las 43 Mt procesadas, el mayor volumen desde 2015/16 y el tercer registro más alto de la historia (liderado por la campaña 2014/15 con 45,1 Mt). Sumado a un consumo total estimado en 53,3 Mt (considerando también las exportaciones de poroto), la relación stock/consumo se ubicaría en 13,2 %, es decir, 1,5 puntos porcentuales por debajo del promedio de las últimas cinco campañas, afectado en parte por el balance ajustado que dejó la sequía histórica del ciclo anterior.

Otro récord para el maíz: casi 9 Mt exportadas durante el primer trimestre del año.

Durante el primer mes de la campaña 2024/25 de maíz, y según datos de la agencia marítima NABSA, se proyecta que en marzo se embarcarán 3,5 millones de toneladas (Mt) del cereal. Este volumen se posiciona entre los más altos de la historia y supera en un 30 % el promedio de la última década.

El desempeño del maíz sigue sorprendiendo, impulsado por una demanda externa que, en los últimos tres meses, ha mostrado una solidez notable. Si se concreta el line-up previsto para marzo, el primer trimestre de 2025 cerraría con un total de 8,7 Mt embarcadas, marcando un récord absoluto en la historia de las exportaciones argentinas de maíz.

Por su parte, el trigo también ha tenido un buen desempeño. Si bien aún está lejos de sus mejores registros, marzo finalizaría con embarques mensuales por 1,3 Mt, un 13 % por encima del promedio y el mayor volumen en los últimos tres años. En lo que va de 2025, las exportaciones de trigo en grano ya alcanzan prácticamente las 5 Mt.

Se ajusta el balance de oferta y demanda brasilero, ante el crecimiento del consumo interno

Pese al incremento interanual en la producción de maíz en Brasil, el fuerte aumento del consumo interno ha llevado la relación proyectada stock/consumo al nivel más ajustado en más de cuatro décadas.

En cuanto al avance de la campaña, según datos de la CONAB, ya se ha recolectado casi la mitad del maíz de primera, mientras que el 96 % del área destinada a la safrinha ya fue sembrada, ambos indicadores por encima del promedio histórico. Las estimaciones de producción total para la campaña 2024/25 varían entre las 115,7 millones de toneladas (Mt) proyectadas por la FAO y las 126 Mt del USDA, con un promedio general cercano a las 122 Mt entre agencias nacionales e internacionales. Más allá de las diferencias, existe consenso en que Brasil alcanzará una producción notable este año (+6 % interanual), la segunda más alta de su historia, solo por detrás del récord de la campaña 2022/23.

Sin embargo, al observar el balance total de oferta y demanda, la magnitud de la cosecha pierde fuerza si se la compara en términos relativos con el consumo interno. De acuerdo con el USDA, en la última década Brasil habría incrementado su absorción doméstica de maíz en un 54 %. Entre los principales factores que explican esta tendencia se encuentran el sostenido impulso a la producción de bioetanol y el crecimiento continuo del uso del maíz para la transformación en proteína animal, tanto para consumo interno como para exportación.

En los últimos cinco años, el uso de maíz para fines industriales, alimenticios y como semilla se duplicó en Brasil, impulsado principalmente por el incremento del maíz como materia prima para bioetanol. Aunque el crecimiento de la producción de etanol ha sido moderado, el cereal ha ido ganando protagonismo. Para dimensionar este fenómeno: en 2018 se destinaron 1,9 Mt de maíz para la elaboración de biocombustible; en 2023, esa cifra trepó a 17,3 Mt, multiplicándose por nueve en tan solo seis años.

A esto se suma el fuerte crecimiento de la producción animal. En el último quinquenio, las exportaciones de carne de cerdo y de res aumentaron un 72 % y 56 %, respectivamente.

La campaña 2024/25 no será la excepción: todas las proyecciones apuntan a una demanda interna en alza. El USDA estima un consumo de 88 Mt, un 3 % superior al ciclo anterior, un 18 % más que el promedio de los últimos cinco años y el valor más alto registrado. Este contexto convierte a la campaña actual en la más ajustada de los últimos 41 años en términos de inventarios disponibles frente a las necesidades de la demanda.