La inhibición de la prolactina en varias etapas de la lactancia disminuyó o suprimió de forma drástica el aumento de peso de los lechones durante el período del tratamiento, demostrando que la prolactina es esencial para iniciar y mantener de la producción de leche en las cerdas. El papel de la prolactina en la galactopoyesis parece más importante entre la primera y cuarta semana de lactación. Las inyecciones con prolactina en cerdas lactantes no aumentaron la producción de leche, el índice de crecimiento de los lechones o el desarrollo mamario. Sin embargo, se redujo la duración media de los intervalos entre lactaciones. La prolactina exógena pudo haber tenido efectos insignificantes en la lactancia puesto que virtualmente todos los receptores de la prolactina fueron saturados ya antes del tratamiento. La prolactina actúa sobre el desarrollo mamario en varias especies pero su posible papel sobre la mamogénesis en cerdos nunca se había investigado.
Se realizó un estudio durante el cual las cerdas jóvenes recibieron bromocriptina o un placebo a partir de los 70 a 110 días de gestación. El desarrollo de la glándula mamaria se vio afectado negativamente por el tratamiento con bromocriptina, este efecto pudo no solo haber sido debido a concentraciones más bajas de prolactina sino también a un menor número receptores de la prolactina en la glándula mamaria. Estos resultados recientes demuestran claramente que es necesario un cierto nivel de prolactina para el desarrollo normal de la glándula mamaria en cerdas jóvenes y para la expresión máxima del potencial de producción de leche. Del estudio se desprende que la saturación de los receptores de la prolactina en la glándula mamaria puede ser un factor limitador para una mamogénesis y galactopoyesis óptimas.
C. Farmer. The role of prolactin for mammogenesis and galactopoiesis in swine. Livestock Production Science, Vol. 70 (1-2) (2001) pp. 105-113.